UNIVERSIDAD DEL VALLE DE GUATEMALA Facultad de Ciencias y Humanidades Caracterización de las Plantaciones Forestales de Pinus maxiinínoi y Pinus caribaea, establecidas en el Programa de Incentivos Forestales de Guatemala Trabajo de Investigación presentado para optar al grado académico de Licenciado en Ingeniería Forestal Guatemala 2003 7/ MSc. Oscar 'ñe Vo.Bo MSc. astañeda Salguero Tribunal: Ing. o MSc. César C Cía Salguero INDICE Lista de Gráficas Listas de Tablas Cuadros vi Resumen vii Summary ix I. Introducción 1 Objetivos 2 II. Revisión de Literatura Marco legal y político 3 Incentivos, Conceptos generales 4 Plantaciones Forestales 9 Criterios de Evaluación de plantaciones en certificación forestal 12 Criterios de evaluación de plantaciones de PINFOR 14 Pinus caribaea 17 Pinus maximinoi 19 III. Metodología Área de acción 22 Elementos a utilizar 23 Método 23 IV. Análisis de Resultados Características principales de las plantaciones de Pinus maximinoi 25 Comportamiento Inicial Pinus maximinoi 36 Análisis de crecimiento inicial 50 Características de las principales plantaciones de Pinus caribaea 55 Comportamiento inicial de Pinus caribaea 59 Análisis de crecimiento inicial 70 V. Estado Actual de las plantaciones en términos de Certificación Forestal y Manejo forestal sostenible Análisis de estado actual de plantaciones 74 Pinus maximinoi 78 Pinus caribaea 81 Diseño de una propuesta de evaluación 84 VI. Conclusiones 89 VII. Recomendaciones 91 VIII. Bibliografía 93 LISTA DE GRÁFICAS Pinus maximinoi 1. No. de Proyectos por Región 27 2. Hectáreas plantadas anualmente 28 3. Distribución del área plantada de acuerdo a la extensión del proyecto 29 4. Distribución del área plantada por tipo de propietario 30 5. Objetivo principal de las plantaciones por región 31 6. Área plantada por subregión" 35 7. Distribución del área plantada por subregión 36 8. Altura Promedio comparativa entre subregiones por año 38 9. % de Sobre vivencia 39 10. % de Fitosanidad, comparativo por subregión 39 11. % de Labores Culturales comparativo por subregión 40 12. Incremento Corriente Anual, comparativo entre subregiones 42 13. Incremento Medio Anual comparativo entre subregiones 43 14. No. de proyectos por método de plantación 43 15. Densidad Inicial de plantación Región II 44 16. Altura promedio por año para la subregión 111-4 45 17. Incremento medio anual. Subregión 111-4 46 18. Incremento corriente anual. Subregión 111-4 47 19. Altura promedio para plantaciones de centro y occidente 48 20. Incremento corriente anual 49 21. Incremento Medio Anual 49 22. Densidad Inicial 50 23. Histograma del IMA en función del No. de proyectos 52 24. Altura comparativa entre Regiones 53 25. Relación entre la edad y la altura de acuerdo al sitio 54 Pinus caribaea 26. Proyectos por región 56 27. Hectáreas plantadas anualmente 57 28. Distribución del área plantada por extensión de proyecto 58 29. Distribución del área plantada por tipo de propietario 59 30. Altura promedio 61 31. Incremento Comente Anual 62 32. Incremento Medio Anual 62 33. Densidad Inicial de plantación Región II 63 34. Método de plantación Región II 64 35. Altura promedio Subregión 111-1 65 36. Incremento Coniente Anual 66 37. Incremento Medio Anual 66 38. Altura Promedio Subregión VIII-1 68 39. Incremento Corriente Anual vir 68 40. Incremento Medio Anual subregión VIII-2 69 41. Densidad Inicial de plantación Región VIII 69 42. Histograma de Frecuencias para el incremento medio anual 70 43. Comportamiento de la altura en diferentes regiones 71 44. Relación entre la edad y la altura de acuerdo al sitio 72 Certificación y manejo forestal sostenible, Estado actual 45. Consideraciones en el diseño de plantaciones 76 46. Actividades realizadas para asegurar un manejo sostenible 77 47. Criterios de selección de especie plantada 79 48. Consideraciones en el diseño de las plantaciones 80 49. Actividades para asegurar el Manejo Forestal Sostenible 83 48. Criterios de selección de especie plantada 84 LISTA DE TABLAS Pinus maxíminoi 1. Departamentos que abarca cada región 26 2. No. de proyectos y área plantada a nivel nacional 26 3. No. de proyectos y área plantada anualmente 28 4. Número de proyectos y área plantada 29 5. Distribución del área de acuerdo al tipo de propietario 30 6. Objetivo principal de las plantaciones 31 7. Procedencia de la semilla 32 8. Tipo de asociaciones con otras especies al momento de plantar 32 9. Tecnología de plantación 33 10. Municipios que abarca cada Subregión. 34 11. Área plantada y No. de proyectos región II 34 12. Número y área de proyectos de acuerdo a la extensión. Región II 35 13. Distribución del área plantada por tipo de propietario por subregión 36 14. Datos de Altura, Sobre vivencia, Fitosanidad y Labores culturales 37 15. Promedio de Variables por año Región 11-3 37 16. Promedio de variables por edad Región 11-4 38 17. Incrementos Subregión 11-1 41 18. Incrementos Subregión 11-3 41 19. Incrementos Subregión 11-4 42 20. Métodos de Plantación por Subregión 43 21. Densidad Inicial de siembra Árb/ha Región II 44 22. Datos de Altura, Sobre vivencia, Fitosanidad y Labores culturales 45 23. Incrementos Subregión 111-4 46 24. Densidad Subregión 111-4 47 25. Método de plantación subregión 111-4 47 26. Datos de Altura, Sobre vivencia, Fitosanidad y Labores culturales 48 27. Incrementos Región Centro Occidente 48 28. Densidad Inicial por Subregión 50 29. Método de plantación Centro occidente 50 30. Estadística descriptiva sobre Incremento Corriente Anual e Incremento Medio Anual 51 31. Estadística descriptiva sobre venables analizadas 52 32. Parametros de crecimiento en función de las variables 53 33. Área plantada en función del sitio 54 34. Índice de correlación entre las variables independientes y el IMA 55 Pinus caribeea 35. No. de proyectos y área plantada a nivel nacional 55 36. No. de proyectos y área plantada según año de establecimiento 56 37. Distribución del área por tipc(de proyecto 58 38. Distribución del área plantada por tipo de propietario 59 39. Altura, sobre vivencia, fitosanidad y labores culturales Subregión 11-1 60 40. Altura, sobre vivencia, fitosanidad y labores culturales Subregión 11-3 60 41. Altura, sobre vivencia, fitosanidad y labores culturales Subregión 11-4 60 42. Incremento Medio Anual y Corriente Anual Subregión 11-1 61 43. Incremento Medio Anual y Corriente Anual Subregión 11-3 61 44. Incremento Medio Anual y Corriente Anual Subregión 11-4 62 45. Densidad de Proyectos por Subregión 11 63 46. Método de plantación Por subregión 11 63 47. Datos de Altura Promedio, Sobre vivencia, y Fitosanidad 64 48. Incrementos subregión 111-1 65 49. Densidad Inicial subregión 111-1 67 50. Método de plantación subregión 111-1 67 51. Altura promedio Región VIII-2 67 52. Incrementos por Año subregión VIII-2 68 53. Densidad de Plantación región VIII 69 54. Estadística descriptiva sobre Incremento Corriente Anual e Incremento Medio Anual 70 55. Estadística descriptiva sobre variables analizadas 71 56. Parámetros de crecimiento en función de las variables 72 57. Área plantada en función del sitio 73 58. Índice de correlación entre las variables independientes y el IMA. 73 Certificación y manejo forestal sostenible, Estado actual 59. Consideraciones en el diseño de las plantaciones 75 60. Consideraciones en el diseño de las plantaciones 76 61. Actividades realizadas para asegurar el manejo sostenible 79 62. Criterio de Selección de Especie plantada 79 63. Método de control y eliminación de malezas 80 64. Conocimiento del término certificación forestal 80 65. Objetivos de las plantaciones 81 66. Composición de las plantaciones 82 67. Actividades realizadas para asegurar el manejo sostenible 82 68. Método de control y eliminación de malezas 83 69. Conocimiento de término certificación Forestal 83 70. Criterio de selección de especeies 84 CUADROS Cuadro 1. Propuesta de Criterios e Indicadores técnicos para el manejo Forestal Sostenible de las plantaciones del PINFOR 85 Cuadro 2. Cuadro comparativo mostrando los criterios técnicos de Manejo Forestal sostenible por cada institución y su énfasis 87 Cuadro 3. Nivel de cumplimiento de principios FSC por parte INAB 88 RESUMEN El Programa de Incentivos Forestales (PINFOR), del Instituto Nacional de Bosques (INAB), impulsa desde 1997, plantaciones forestales entre ellas de Pinus caribaea y Pmus maximinoi Como parte de la evaluación del comportamiento inicial de las especies prioritarias del PINFOR, se determinaron las características principales de las plantaciones de ambas especies, y se evaluaron las condiciones técnicas en las cuales se están desarrollando Además, se brinda un nuevo enfoque sobre su estado actual, a través de criterios de Manejo Forestal Sostenible y Principios de certificación avalados por FSC (Forest Stewardship Council). A nivel metodológico, se definieron las características técnicas con base en las evaluaciones anuales que hace el INAB. Seguidamente, se realizó un estudio de crecimiento inicial, en altura, para definir los parámetros de buen desarrollo y bajo qué características se produjeron dichos elementos de crecimiento. Esto incluye un análisis de las variables climáticas y edáficas más relacionadas a crecimiento en altura. Se efectuaron visitas de campo a diferentes plantaciones para determinar los problemas técnicos y verificar información de gabinete. Por último, se determinaron las deficiencias técnicas en términos de certificación forestal con criterios avalados por FSC y el Center for International Forestry Research (CIFOR). A su vez, se evaluó su estado actual en función del principio 10 del FSC. Las plantaciones de Pinus maximinoi poseen las siguientes características: arriba del 90%, se encuentra en la región de las Verapaces, con un piso altitudinal que varía desde los 924 msnm hasta los 1978 msnm. El tipo de propietario varía según la región; sin embargo, la gran mayoría se ubica en el intervalo de 15-45 ha. Los objetivos de las plantaciones se basan básicamente en aserrio con un 66.67%. El área plantada va en aumento y se calcula un ritmo de 400 ha anuales en promedio. La tecnología de plantación más utilizada fue el método de bolsa con un 76.04%. Las plantaciones de Pinus caribaea se distribuyen en las regiones II, III y VIII; se caracterizan por tener un número de proyectos bajo, pero un área plantada que supera las 2000 ha. El 73% del área se encuentra en fincas mayores de 45 ha y el propietario generalmente es una empresa. El área plantada en el 2001 fue de 1079.9 ha. El objetivo principal de las plantaciones es aserrío para las regiones III y VIII, para la región II, el 50% de los proyectos no poseen objetivos definidos. La tecnología de plantación más utilizada fue la de bolsa. vii El análisis de crecimiento inicial mostró que las variables de altitud, precipitación y profundidad, son las que más influyen en el crecimiento en altura de las plantaciones de Pinus maximinoi. Su Incremento Medio Anual promedio en altura es de 0.688m . Para Pinus caribaea, las variables de altura, profundidad y el pH son las más influyentes. El Incremento Medio Anual promedio en altura fue de 0.475m. Con base en los datos obtenidos, para Pinus maximinoi se clasifican los sitios altos como aquellos que alcanzan un incremento medio anual mayor de 0.72m. Para sitios medios, el valor juega entre el intervalo de 0.5994-0.72m. Para los bajos, el IMA es menor a 0.5994m. Para Pinus caribaea, los sitios altos son aquellos con IMAs en altura mayores a 0.57rtt. Un sitio medio se clasifica entre 0.37-0.57m. Un sitio bajo poseen valores debajo de 0.37m. Su estado, en función de certificación forestal, presenta un nivel de baja implementación, sin embargo, con una correcta y adecuada evaluación, se puede propiciar, a través del Estado, el manejo forestal sostenible de las plantaciones con fines industriales. De acuerdo con lo obtenido, se ha determinado que las plantaciones de las especies en estudio pueden entrar en el contexto del manejo forestal sostenible siguiendo una serie de criterios basados en los siguientes ejes: 1) Planificación y manejo del recurso forestal a largo plazo; 2) Valor ambiental, ecosistemas nativos, biodiversidad; 3) Vitalidad, sanidad y productividad: 4) Conservación del recurso hídrico y suelo. Dichos ejes permitirán definir la productividad replantear el valor del bosque como componente clave del ecosistema, brindándole mejores oportunidades de mercado, y fortalecer el PINFOR como instrumento de política. viii SUMMARY The Program of Forest Incentives of the Forest Service of Guatemala (INAB), impels from 1997, plantations of Pinus canhaea and Pinus maximinoi. As part of the evaluation of the initial behavior of the high-priority species of the PINFOR, the main characteristics of the plantations of both species were determined, and the technical conditions in which are formulated and executed were evaluated The investigation offers a new focos about your initial condition through the Sustainable Forest Management and Certification Principies endorsed by FSC. It has the technical characteristics based on the annual evaluations that the Forest Service makes. Subsequently the technical deficiencies were determined in terms of forest certification with approaches endorsed by the Forest Stewardship Council (FSC) and the Center for International Forestry Research (CIFOR). Their current state was evaluated in function of the principie 10 of the FSC, and finally a study of initial growth, in height, to define the parameters of good development was made. It also defined which characteristic of these elements of growth took place, it includes an analysis of the dimatic and edafic variables and the relation between to growth in height. Field visits were made to different plantations to determine the technical problems and to verify cabinet information. The plantations of Pinus maximinoi have the following characteristics: Up of the 90% is in the Verapaces region, with a altitude aboye the sea level, that varíes from 924 msnm until 1978 msnm. Proprietor's type varíes however according to the region, the great majority is located in the interval of 15-45ha. The objectives of the plantations are based basically on timber with 66.67%. The planted area increase at a rhythm of 400ha. The technology of more used plantation was the polyethylene bag method with 76.04%. The plantations of Pinus caribaea are distributed in the regions II, III and VIII, and they are characterized to have a low number of projects but a high planted area that overcomes the 2000ha. The 73% of the area is in properties bigger than 45ha and the proprietor is generally a company. The area planted in the 2001 was of 1079.9ha. The main objective of the plantations is timber for the regions III and VIII; for the region II, 50% of the projects doesn't possess defined objectives. The technology more used for plantation was the polyethylene bag. ix luewriesui oquod e se 210dNild ets ue4446u0.44s !pi pue 'se!punpoddo lemew J811011 w!q 6~16 'weisAsooe GIN lo ;uauodwoo /lex el!! salo' 8444 40 anien ets aullapai 01 'fqvglonpoJd ala au!iap 04 mole !pm sexe 65841 pos pue eamosei Jejem e44 40 uogemesu00 (fr :Á1pA14.onpcud pue 4141ea4 Iftnel1/4 (E !Ápsiempolq 'sweisAscoe 9AI1BU 'amen lewewuomnu3 (z salo; upa; &lo! 9144 6UllpUB4 pue 6u!uueld( :sexe 6u!molio; 044 110 peseq epe11.13 40 SOIJOS e Eluimoip; 6u!ipueq iseJo; eneweisns $144;o ixewoo 644 u! eq ueo Ápn4s u! sapeds e44 jo suogeweld 0444 48144 peuplle4ep uaeq seq 11 -4iewweno6 8141146nai ele!pdald eq ueo `spue lewsnpu! 1411m suowlueld 0444 lo 6u!ipuet4 peJoj epeuebsns 6144 uogeniene eepdaulde pue paveo e 1441m 1./eAeM0q 'uogeluewaidw! mol 40 lana! e swaseid uogeowueo 450.404 uoipun4 u1 sreebs 541 saoads woq J04 Bala peluep aqi u! wmoJ6 els u! huepuel ampsod 044 seleoptx sisAleue sonsuepeetp eqi -4e)pew uondwnsucra eposqe Álmois 1844 selouopue4 ppom man 044 woJilJoo 04 siseq 0114 pue aleis wauno ay; moqs suma! eq_l_ wLE-0 Japun sanen seo eps moi y Luis 0-LE g ueemiaq pe!pssep eie saps wneew 641 wiS O Jan° iy6194 ul slINV Lilim asow ale satis poo6 044 eeequeo snuld JoJ .w17669 .0 uew Jailews s! IWV 044 '5041$ ÁpAgonpoid moi _tad wZL 0-76690 40 letualui 0141 uaamlaq s! elep amen 8114 'sale wnipaw Jod luzz 0 uew Ja661q luawaJoul wnipally lenuuv ue tpea! 49144 esow se pagpsep ae 50415 poo6 0141 pumvixew snuld Joi 'elep 0141 uo paseé tugz47 0 sem luaweJoui wrupen lenutiv 0141 ieguargiullsow 044 aje 44d 044 pue qpap epnplie 40 sapeuen 044 'eaequeo snuld Jod -wggg o si 44694 u! wawaroul wrupayg lenuuv J;9441 -Iota/u/x(9w snuid suoileweld 9144 ;o 1116!04 w WA016 0144 u! aouenuul eiow aneq 18(44 esow ale 'Ladee pue uoilepdpaid lapnplie 40 &apenen aw 18141 pamous sisAleue LIVAW6 ata I. INTRODUCCIÓN La inversión forestal privada, municipal y de aglomerados sociales, en plantaciones ha sido apoyada en Guatemala a través del Programa de Incentivos Forestales producto de la Ley forestal decreto 101-96 que crea un marco legal, institucional y político propicio para su implementación En paises como Chile, se han tenido experiencias exitosas en el uso de incentivos_ Las plantaciones han impulsado un crecimiento vigoroso de la Industria forestal y un aumento de las exportaciones (Keipi y Haltia, 1997:15). Brasil también ha desarrollado un programa de incentivos con resultados favorables para la industria forestal. Las nuevas tendencias mundiales relacionan el manejo de plantaciones, dentro de un contexto denominado manejo forestal /sostenible, MFS, (Loman & Stoian,1998:3). A través de la realización de MFS, se propicia el desarrollo forestal favoreciendo al productor y generando una serie de externalidades' positivas para la sociedad. De hecho, los incentivos forestales como instrumento de política deben ir dirigidos a asegurar una provisión de bienes y servicios forestales del bosque para bienestar social, económico y ecológico. Para ello, deben tener ciertas características técnicas que permitan ingresar en el contexto mundial del manejo forestal sostenible. La certificación forestal es una tendencia complementaria que ayuda a los nuevos enfoques, hacia la implementación de mecanismos que permitan beneficios económicos y una mayor valorización de externalidades. El sistema de incentivos debe ser capaz de fomentar el Manejo Forestal Sostenible de las plantaciones implementando criterios e indicadores que se traduzcan en un incremento en oportunidades de mercado de productos forestales y a la vez que se cumpla con un enfoque social y ecológico implícito. La clave en todas las situaciones es evaluar plantaciones desde una perspectiva holística, balanceando y optimizando (cuando sea posible) los valores ecológicos, sociales y económicos (FSC, 1997). Los párrafos anteriores justifican el enfoque de la presente investigación, la cual se centra en una caracterización técnica de las plantaciones, una evaluación de su estado actual en términos de criterios de manejo forestal sostenible y un análisis de crecimiento inicial en función de la altura. Se trata de establecer las potencialidades de una visión evaluadora holística de las plantaciones de PINFOR y las implicaciones futuras. El análisis de las plantaciones es importante para mostrar el estado actual y obtener información valiosa para continuar con el seguimiento de las políticas forestales a largo plazo fortaleciendo una herramienta básica del Instituto Nacional de Bosques. La investigación se enfoca en las especies de Pinus maximinoi y Pinas caribaea, debido a su Las externalidades pueden clasificarse en valores ecológicos, valor de uso recreativo y valores de opción y herencia (Radia y Keipi, 1997:12). 2 importancia como especies nativas y maderables, a su vez éstas poseen un área plantada en PINFOR mayor de 1000 ha, lo que hace que su evaluación sea estratégica. 1. Objetivos 1.1 General • Caracterizar las plantaciones forestales de Pinus maximinoi y Pinus canbaea establecidas con el PINFOR y evaluar las condiciones técnicas en las que se están formulando y ejecutando. 1.2 Específicos Definir diferentes características técnicas de las plantaciones de Pinus maximinoi y Pinus caribaea, tales como distribución geográfica, piso altitudinal, procedencia de la semilla, tamaño de las plantaciones, tipo de fropietario, dinámica del área plantada por año, objetivos y tecnología de plantación. • Evaluar el comportamiento inicial de Pinus maximinoi y Pinus caribaea en las plantaciones establecidas con el PINFOR, considerando las variables de % de supervivencia, altura, fitosanidad y labores culturales. • Precisar los parámetros de buen desarrollo (en altura) en las plantaciones de las especies en estudio. • Determinar si las plantaciones de PINFOR cumplen con los requerimentos técnicos para ser certificadas de acuerdo a los estándares de FSC. • Identificar deficiencias en la evaluación técnica de INAB en términos de certificación y Manejo Forestal Sostenible. • Proponer elementos técnicos que deben considerarse al establecer y evaluar plantaciones del PINFOR, y proponer nuevos enfoques y propósitos de ser necesarios. II. REVISIÓN DE LITERATURA 1. Marco legal y político. 1.1 Ley Forestal decreto 101-96. La ley forestal de Guatemala, decreto 101-96, crea los incentivos forestales, «los cuales son otorgados. por el Estado a través del Instituto Nacional de Bosques, en coordinación con el Ministerio de Finanzas Públicas. Se dan a propietarios, municipalidades y agrupaciones sociales organizadas con personería jurídica que posean tierras registradas legalmente». (Ley Forestal, 1997:12). La duración del programa está establecida para un período de 20 años a partir de la vigencia de la ley, se han dado incentivos para el establecimiento de plantaciones, el manejo de bosques naturales y la conservación de bosques. El monto total de incentivos será destinado anualmente por el Estado a través del otorgue del 1% del presupuesto de Ingresos Ordinarios del Estado, por medio del Ministerio de Finanzas Públicas. Además, el INAB recibirá de este ministerio un 9% del monto total de incentivos otorgados por concepto de supervisión y administración2. «Para ser beneficiados con los incentivos forestales, se deberá presentar al INAB un plan de manejo, previa clasificación de tierras de vocación forestal. El pago será efectuado a través de Ministerio de Finanzas Públicas contra certificado emitido por INAB donde se certifique que la plantación ha sido establecida. El área mínima para obtener el incentivo forestal será de dos hectáreas en el mismo municipio. La distribución de incentivos por actividad forestal será distribuida en un 80% del monto total de incentivos para reforestación y mantenimiento de bosques voluntarios y el 20% al manejo de bosques naturales. La distribución del incentivos será anualmente en un 50% del monto total de incentivos para proyectos menores a 15 ha. Ningún proyecto se podrá beneficiar con más del 1% del monto total anual de incentivos».3 1.2 Política Forestal de Guatemala. La política forestal de Guatemala define un marco de acción en el cual se tiene como objetivo general, incrementar los beneficios socioeconómicos de los bienes y servicios generados en ecosistemas forestales y contribuir al ordenamiento territorial en tierras rurales a través del fomento del manejo productivo y de la conservación de la base de recursos naturales con énfasis en los forestales y los recursos asociados como la biodiversidad, el agua y los suelos, incorporando cada vez más la actividad forestal a la economía del país en beneficio de la sociedad guatemalteca (INAB, MAGA, PAFG, CONAP, 1999:4). 2 Artículos 72, 73 y 77 3 Artículos 74, 75,76, 81,82 y 83 3 La política busca la recuperación de áreas de vocación forestal y el mejoramiento de la productividad del sector fomentando la silvicultura de plantaciones con fines productivos competitivos. La estrategia se divide en dos ámbitos diferentes: por un lado. se encuentra el desarrollo de una industria de plantaciones, por el otro, el fomento y ejecución de acciones en torno a plantaciones en sitios degradados. El primer ámbito estratégico consta de la formación de polos foresto-industriales y la concentración de un número reducido de especies para lograr una especialización de los procesos silviculturales, de transformación y comercialización. En el segundo, se propone identificar la importancia de recuperación de sitios degradados para obtener beneficios a través de restauración hidrológico forestal, en su relación con riego, hidroelectricidad y usuarios del agua. En lo posible, se debe fomentar el uso de especies con propósitos económicos adicionales (INAB, MAGA, PAFG, CONAP, 1999:6). La certificación forestal se establece como un instrumento que promoverá la certificación como un mecanismo que facilite la inserción de los productos forestales del país en el mercado internacional. La promoción será realizada a través de la difusión amplia del proceso de certificación, así como los roles subsidiarios y facilitador que al Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación le competen acorde con la Política Agraria 1998-2030. A su vez, los incentivos por bonificaciones directas, PINFOR, funcionan como instrumento ya definido anteriormente, orientado a zonas de mayor productividad forestal y a especies prioritarias exceptuando estas últimas consideraciones en el caso de plantaciones para fines energéticos (INAB, MAGA, PAFG, CONAP, 1999:11). 2. Incentivos Conceptos Generales 2.1 Repaso Histórico de las teorías de desarrollo. La concepción entre la economía de los paises y la inversión forestal ha cambiado durante los últimos años (Haltia y Keipi, 1997:26). La economía del desarrollo, fundamenta el uso de incentivos para las inversiones forestales enfocado en la planificación de la inversión pública, incentivando a varios sectores para la movilización de subempleos hacia áreas industriales, retener un equilibrio oferta demanda y lograr una tasa alta de crecimiento económico. Hirschman (1958:45) propone las inversiones públicas para incentivar a un pequeño grupo de sectores para favorecer las economías a escala. La propagación al resto de la economía, tendría lugar por medio de vínculos intermedios entre los sectores. Esta teoría se define como de crecimiento desequilibrado la cual se basa en el concepto de un "sector clave" con altos vínculos hacia atrás y adelante . Westoby (1962:22) fue el primero en decir que el sector forestal podría ser el vehículo para la industrialización y el desarrollo. Haltia y Keipi (1997:26) mencionan que el método de conexión de Westoby se relaciona estrechamente con la teoría de 4 En su concepto más amplio, el término productividad forestal puede considerarse como la capacidad de producir bienes forestales, maderables y no maderables, y servicios ambientales, bajo la presencia de condiciones biofisicas que afectan al crecimiento (clima, suelo, fisiografía), condiciones que afectan al manejo (extracción, comercialización, mercadeo, industrialización) y la conservación (riesgo de erosión, condición hidrológica especial). productos básicos (staple Theory) que enfatiza la función de las exportaciones de productos, con base en los recursos naturales sobre el crecimiento económico de los paises que tienen recursos naturales en abundancia pero carecen de capital. Para el Congreso Forestal Mundial de Yakarta en 1978, se planteó lo siguiente: «Los proyectos forestales han tenido poco o nada que ver con una contribución significativa y multifacética al desarrollo económico social en general. El desarrollo surgió porque muchos de los paises ricos industrializados necesitaban desesperadamente nuevas fuentes de madera. Sus agentes olfatearon oportunidades excepcionales en países subdesarrollados con abundantes recursos forestales». Esta fue la primera consideración dominante que determinó el lugar. la forma y la dirección de los proyectos forestales y de desarrollo de la industria forestal (Westoby, 1978:2). Westoby propone que el objetivo principal para el desarrollo basado en los bosques sería responder a las necesidades de las poblaciones locales y apoyar la economía rural, es decir los productos forestales satisfarían la demanda local básica (Haltia y Keipi, 1997:30). Douglas (1983:7) disputa la declaración de Westoby de que el comercio de productos forestales ha beneficiado a los países ricos a expensas de los países en desarrollo, enfocándose en el hecho de que los paises en desarrollo, aumentarían su ventaja económica si éstos controlaran mejor sus recursos. Según Vincent y Binkley (1992:32), los problemas del sector forestal se deben mayormente a los fracasos económicos y políticos específicos del sector, ya que «si se siguieran políticas apropiadas, la industrialización forestal podría proporcionar una fuente importante de empleo e ingresos y podría promover la conservación al permitir que los bosques tuvieran preferencia sobre otros usos del suelo». Los autores enfatizan que la función más importante del gobierno es crear condiciones económicas estables que sean propicias al desarrollo basado en la industrialización de los productos forestales. Haltia y Keipi mencionan que el desarrollo de industrias forestales debería ser guiado por el principio de la ventaja comparativa , las tareas del gobierno incluirían la promoción del libre comercio. Por otra parte, la formulación exitosa de una política forestal deberá incluir también un análisis de externalidades ambientales para las cuales no existen mercados. 2.2 Definición. Según Gregersen (1984:28), los incentivos pueden ser definidos como subvenciones públicas al sector privado en formas diversas, con la finalidad de promover actuaciones de entidades privadas que sean convenientes desde el punto de vista social. Keipi (1996:11) menciona que el concepto de conveniencia social puede ser vago. Normalmente, incorpora algunos objetivos de generación de ingresos para los grupos de bajos ingresos , así como beneficios ambientales. Para McGaughey y Gregersen (1988:39), el argumento general es que la sociedad se beneficia más de la actividad privada de plantación de árboles que la propia entidad que la realiza. 6 2.3 Razones para uso de incentivos. Los sistemas de incentivos actuales se basan en las filosofías económicas analizadas anteriormente_ A continuación, algunos motivos para la utilización de incentivos según Beattie (1995:41), McGaughey y Gregersen (1988-41), Southgate, (1995:30) son: • Modificar el sesgo antiforestal de los agricultores quienes tradicionalmente han considerado los bosques como enemigos del desarrollo agrícola. • Aumentar las tasas de rendimiento de las inversiones que puedan tener una rentabilidad privada relativamente baja, pero que ofrezca beneficios externos netos para toda la sociedad. • Reducir el riesgo y la incertidumbre que surgen especialmente de los largos períodos de desarrollo de las inversiones forestales. • Reducir los problemas de flujo de fondos durante los períodos largos que se requieren, para recobrar los costos de establecimiento y mantenimiento de una plantación, hasta que se comiencen a percibir ingresos. • Establecer una masa crítica de plantaciones para el crecimiento inicial de industrias forestales competitivas. • Acelerar el desarrollo inicial de las plantaciones ya sean para propósitos de silvicultura, industria o social. Los subsidios se pueden justificar bajo la base de sus beneficios sociales , como puede ser la reducción de la pobreza rural. Pero esto crea preguntas obvias sobre la intensidad de la mano de obra en las plantaciones comparada con inversiones alternativas en las áreas rurales (Haltia y Keipi, 1997:32). Las inversiones forestales pueden generar extemalidades ambientales importantes. Los incentivos gubernamentales para la conversión de tierras a usos forestales podrían ser considerados como un pago por la producción de beneficios ambientales públicos. Podrían necesitarse lineamientos para asegurar que las inversiones sean adecuadas a las condiciones ecológicas del bosque: por ejemplo, se podrían preferir plantaciones mixtas a los monocultivos (Haltia y Keipi, 1997:34). 2.4 Justificación Económica. Se determinan tres hipótesis en lo que respecta a la justificación de los incentivos_ En primer lugar, los incentivos no se justifican si el rendimiento neto actual de las actividades forestales es mayor al que ofrecen otros usos alternativos de la tierra no subvencionados. Si no llega a ser real la oportunidad de inversión para el establecimiento de plantaciones en esas condiciones, la razón puede radicar en imperfecciones del mercado de capital o en factores macroeconómicos y esos factores pueden eliminarse por otros procedimientos distintos de los incentivos (Stewart y Gibson, 1995:18). En segundo lugar, los incentivos no están justificados si el valor neto actual de las inversiones forestales incluidas las externalidades, es menor que el de los rendimientos obtenidos mediante otros usos de la tierra (Keipi, 1996:11). Por último, los incentivos se justifican cuando los rendimientos netos privados son menores pero, si incluidas las externalidades son mayores que los que se obtendrían mediante otros usos de la tierra. En este caso, los incentivos pueden ser eficaces para modificar las pautas de utilización de la tierra en una dirección que se considera más conveniente desde el punto de vista social (Keipi, 1996:12). 2.5 Extemalidades. Sin intervención, los bancos solamente tendrían a su cargo los beneficios del mercado pero no necesariamente distribuirían fondos a aquellos proyectos cuyos beneficios sociales son más altos (Stiglitz, 1993:16). Las ganancias sociales de las inversiones forestales difieren de las ganancias privadas debido a las extemalidades. Las extemalidades pueden clasificarse en valores ecológicos, valor de uso recreativo y valores de opción y herencia (Haltia y Keipi, 1997:37). Debido a que las empresas privadas no reciben todos los beneficios de los bosques, el uso de la tierra tiende a verse distorsionado. Muchas veces se dedican grandes extensiones de tierra a la agricultura y actividades ganaderas ya que el bosque es considerado como un elemento sin importancia económica Según Kanowski et al (1992:57), la competencia en los mercados de tierra forestal puede llevar a una transformación excesiva de bosques naturales a plantaciones de especies exóticas de crecimiento rápido, por cuanto ellas proporcionan ganancias privadas más altas que el bosque natural. Esto puede no ser óptimo socialmente debido a que los bosques nativos normalmente producen beneficios sociales más altos que las plantaciones, especialmente en el caso de la biodiversidad. Catalán (1999:25) menciona que la política de incentivos a las plantaciones en Chile generó un fuerte desarrollo del sector orientado a las exportaciones, sin embargo, este crecimiento económico generado benefició principalmente a un reducido sector de la sociedad constituido por los grupos que adquirieron el control de la actividad forestal. De esta manera, se produjo una fuerte concentración de la propiedad, los medios de producción, el comercio y las decisiones. Los beneficios ecológicos de las plantaciones incluyen efectos hidrológicos y de protección del suelo. En los casos en donde se usa una variedad de especies, especialmente autóctonas, pueden existir también beneficios de biodiversidad. La captura de carbono es otro beneficio importante. Este último. sin embargo, beneficia al mundo entero, mientras que los beneficios hidrológicos del suelo y recreativos son por naturaleza locales o regionales. Los Estados están menos dispuestos a financiar programas cuyos beneficios son principalmente globales (Laarman 1995:26, Constantino 1995:13). 2.6 Promoción de plantaciones. Muchos países como Brasil y Uruguay, han pasado por un período de transición que los ha llevado a la eliminación o reducción del uso de subsidios forestales (Haltia y Keipi, 1997:41) El elemento clave es identificar las condiciones para que prosperen las plantaciones de árboles. Constantino (1995:15) cita estudios llevados a cabo en Chile que mencionan los siguientes elementos necesarios: - Estabilidad politica y macroeconómica. Liberalización del comercio y apertura de inversión extranjera. - Derechos estables de propiedad para tierras con o sin árboles. Un gobierno con credibilidad y la capacidad institucional adecuada para cumplir leyes y administrar los sistemas de incentivos. - Ventajas comparativas que apoyen las decisiones de los inversionistas. En los casos de Brasil y Chile, la disponibilidad de incentivos no fue un factor decisivo en el crecimiento de la industria forestal, una vez que fue establecida la masa crítica inicial de plantaciones (Beattie, 1995:17). Wunder (1994:15) menciona que los subsidios tuvieron sólo un efecto secundario en la promoción de las inversiones en Chile. Los costos relativamente bajos de producción y un ambiente económico generalmente favorable fueron factores de mucha mayor importancia. 2.7 Programa de Incentivos Forestales PINFOR. El Programa de Incentivos Forestales, PINFOR, es una herramienta de la política forestal nacional de largo plazo que promueve el Instituto Nacional de Bosques INAB, con miras a impulsar el fomento de la producción forestal sostenible en el país, mediante el estímulo a la inversión en las actividades de forestación, reforestación y manejo de bosques naturales. Entre los objetivos del PINFOR, se encuentran: • Mantener y mejorar la producción forestal sostenible, incorporando los bosques naturales a la producción económica productiva. • Incorporar tierras de vocación forestal desprovistas de bosque a la actividad forestal, a través del establecimiento y mantenimiento de plantaciones forestales y/o la regeneración natural. • Generar una masa crítica de bosques productores de materia prima para el desarrollo de la industria forestal. • Incentivar el mantenimiento y la creación de bosques para la generación de servicios ambientales. 9 El PINFOR estará vigente hasta el año 2017. Los mostos a incentivar para actividades de reforestacion son los siguientes: Incentivos (Q/ha) 5000 1 2100 2 1800 3 14001 4 1300 5 800 Total 12400 3. Plantaciones Forestales Las plantaciones forestales se definen como rodales establecidos mediante plantación y/o siembra en el proceso de forestación o reforestación. Pueden ser de especies introducidas (todos los rodales plantados) o rodales de especies autóctonas sujetos a un manejo intensivo (FAO, 1999:41). 3.1 Situación Actual de las plantaciones. Según la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales (ERF, 2000:30), la superficie de plantaciones forestales es de 187 millones de hectáreas, habiéndose registrado un aumento significativo desde 1995, en que se estimaba en 124 millones de hectáreas. El 62% de las plantaciones se encuentra en Asia y los países con mayores recursos en forma de plantaciones forestales son China (el 24%) y la India (el 18%). Cada año se plantan, a escala mundial, 4,5 millones de hectáreas, el 91% en Asia y América del Sun Aunque los géneros predominantes son Pinus (20%) y Eucalyptus (10%), los grupos de especies varían muy marcadamente entre las diferentes regiones geográficas. El 48% de las plantaciones existentes en el mundo se destinan a usos industriales y el 26% a actividades no industriales (obtención de leña, conservación del suelo y el agua, otros usos). El 26% restante se dedica a otros fines no especificados. No es posible en todos los casos, distinguir las plantaciones forestales de los bosques naturales en aquellos países en los que se cultivan especies naturales en un turno largo, como ocurre con frecuencia en las plantaciones de especies mezcladas de las regiones boreales y templadas. La distinción es más clara cuando las plantaciones son de una sola especie, con una densidad de plantación uniforme, con las mismas clases de edad y en turnos más cortos, como suele ocurrir en las regiones tropicales y subtropicales. nAno 10 Aunque las plantaciones forestales ocupan menos del 5% de la cubierta forestal mundial. suponen al menos el 22% del suministro mundial de materia prima de madera a la industria Las plantaciones tendrán una importancia creciente en el suministro de madera a medida que disminuyan los bosques naturales o seminaturales a causa de la deforestación (fundamentalmente en los países en desarrollo de los trópicos y subtrópicos) y se destinan a fines de conservación o de otro tipo (básicamente en los países desarrollados de la zona templada). En América Latina, se ha experimentado un crecimiento de las plantaciones en los últimos años. Con tasas superiores a 400,000 hectáreas anuales, se han llegado a una superficie de 9 millones de hectáreas en la Región (FAO.1998). Catalán (1999:20) menciona que la mayoría de plantaciones ha sido realizada por grandes empresas forestales con una silvicultura a gran escala basada en dos especies con géneros de Eucalyptus y Pinus que representan el 88% de la superficie. 3.2 Impactos Ambientales de las Plantaciones El bosque nativo tiene un efecto regulador del ciclo hidrológico, en tanto que extensas superficies de plantaciones forestales de especies de rápido crecimiento como el pino o el eucalipto han provocado los siguientes efectos (Cruz y Rivera, 1983:12; Otero, 1990:19; Carrere y Lohmann, 1996:51): - Desecamiento de vertientes y otras fuentes de agua. Agravamiento de sequías. - Embancamiento de ríos producto de la erosión. Contaminación de las aguas con agroquímicos. - Aumento de la turbidez de las aguas. - Crecidas irregulares de los ríos. Según Catalán (1999:25), las causas atribuidas a estos problemas son el consumo de agua varias veces mayor por parte de pinos y eucaliptos en relación al bosque nativo, la impermeabilidad de la gruesa capa de hojarasca sin descomponer, evaporación del agua que cae sobre las copas y la tette de sotobosque que retenga el escurrimiento superficial. En Chile se han realizado diversos estudios sobre este punto, uno de los cuales monitoreó cuatro cuencas con plantaciones y bosque nativo durante 17 meses en la Provincia de Valdivia. Se encontró un mayor efecto regulador del ciclo hidrológico en las cuencas cubiertas por bosque nativo y una mayor concentración de sedimentos en cuencas con plantaciones (Otero, 1994 citado por Lara et al. 1996:31) A pesar de que se esperaba que las plantaciones forestales contribuyeran al control de la erosión de los suelos y a la recuperación de estos, los efectos han sido muchas veces opuestos debido a los siguientes factores (Frank, 1994:29; Carrere y Lohmann, 1996:51; Cruz & Rivera, 1983:49): - Las plantaciones de pinos, a diferencia de los bosques nativos, tienden a extraer más nutrientes al suelo de lo que devuelven, debido a lentos procesos de formación de humus. Este factor está relacionado con la falta de arbustos en el sotobosque y el aumento de la acidez del suelo que impide el desarrollo de la miaofauna - El uso del fuego tanto para habilitar los terrenos para la plantación como para eliminar los desechos de explotación provoca un fuerte impacto en la disponibilidad de materia orgánica y en la actividad biológica del suelo. - El uso de maquinaria pesada durante la faena de explotación provoca compactación en los suelos. - Las cortas a tala rasa de grandes superficies en pendientes. El trazado de caminos de madereo con fuertes pendientes y el arrastre de tronco son también focos de erosión. - El uso de agroquímicos afecta la biología del suelo y por lo tanto los ciclos de nutrientes y la descomposición de la materia orgánica. Por otro lado Arana (1999:12) menciona que la premisa basada en que sólo los bosques nativos sean los que satisfagan la demanda de maderas, resulta ineficiente y ambientalmente irresponsable. Algunos señalan que la lógica anterior no se cumple cuando las plantaciones han sustituido áreas previamente ocupadas por bosques naturales. Bastaría que el 5% de los bosques del planeta fueran plantaciones de alto rendimiento (hoy ellas representan menos del 2%), para que éstas suplieran todas las necesidades de madera de la población mundial; en su mayoría mayoritariamente las plantaciones se han establecido en áreas descubiertas de bosques. Es necesario recordar que en Chile, la superficie de bosque nativo sustituida por plantaciones no ha superado el 2% del total en los últimos 20 años (CONAF, 1997:6). Más aún, en Chile es ampliamente conocido que las plantaciones fueron establecidas mayoritariamente en suelos desprovistos de vegetación (sobre el 90%) (CIREN, 1997:8), los cuales presentaban un alto grado de erosión y las plantaciones ayudaron a la recuperación productiva del país. Al respecto, en un estudio reciente del CONAF se demuestra que la recuperación de suelos es una de las principales extemalidades positivas de las plantaciones. Por otro lado, la recuperación de suelos sí ha tenido lugar: las plantaciones han permitido rescatar del proceso de erosión más de un millón y medio de hectáreas (INFOR, CIREN,19961 O) que de otro modo hubiesen sedimentado los cursos y fuentes de agua y hubieran perdido irreversiblemente su capacidad productiva, agotada en el pasado por la agricultura triguera Recuperar estos suelos con otra clase de cultivos como los que a veces se señalan (forrajeras o alimenticias), representa una opción siempre abierta, pero inferior en términos de los resultados socioeconómicos para el país, y mucho menos eficientes en la recuperación sostenida de los suelos (Arana, 1999:39). Centeno (1998:32) menciona que aunque las plantaciones no pueden igualar la riqueza genética de los bosque naturales, pueden contribuir a recuperar parte de la vegetación original y la vida silvestre. Las plantaciones pueden crear las condiciones necesarias para una mejora 12 progresiva del sitio de tal manera que después de un cierto tiempo, la vegetación pueda reclamar el lugar 4. Criterios de Evaluación de plantaciones en Certificación Forestal «Para la certificación de plantaciones con los criterios del Forest Stewarship Council. FSC. a través de SmartWood, las plantaciones deberán ser planeadas y manejadas de acuerdo con los Principios y Criterios del 1-9 (Ver apéndice )y con los Criterios del Principio 10. Si bien las plantaciones pueden proporcionar una gama de beneficios sociales y económicos y pueden contribuir en la satisfacción de las necesidades de productos forestales del mundo, éstas deberán complementar el manejo de reducir la presión sobre los bosques naturales y promover su restauración y conservación» (FSC,1997.1). Las plantaciones pueden jugar un papel importante en el desarrollo social y económico de áreas rurales. Desde una perspectiva ambiental, las plantaciones han jugado un papel histórico importante en el reestablecimiento o mantenimiento de la cobertura forestal, particularmente en áreas bajo intensa presión de uso de la tierra En algunos países, la conversión de bosques naturales a plantaciones ha provocado un amplio e intenso debate público (p. ej. Indonesia, Malasia y Brasil). En regiones de EE.UU., Africa y Brasil, existe la preocupación de que la reforestación suplantará los ecosistemas de pastizales o de sabana (i.e. ecosistemas donde la presencia natural o densidad de los árboles era relativamente baja). En muchas otras regiones, las plantaciones no son del todo controversiales y de hecho pueden ser preferidas por muchos stakeholders al aprovechamiento de bosques naturales (p. ej. Nueva Zelandia). En algunas regiones, la mayoría de la reforestación es hecha con especies nativas. En otras regiones, virtualmente no existe experiencia en la reforestación comercial con especies nativas. Por razones ecológicas, SmartWood promueve el uso de especies nativas para la reforestación. Sin embargo, SmartWood ha certificado operaciones forestales donde las especies nativas cubren un área muy pequeña del área total reforestada. Por estas y otras razones, es absolutamente crítico que el rol de las plantaciones deba ser examinado dentro de un contexto regional. La clave en todas las situaciones es evaluar plantaciones desde una perspectiva holística, balanceando y optimizando (cuando sea posible) los valores ecológicos, sociales y económicos (Smartwood, 1997:4). A continuación los criterios de evaluación basados en el principio 10 de las normas del FSC, 1997: «10.1 Los objetivos de manejo de la plantación, incluyendo los de conservación y restauración de bosques naturales deberán manifestarse explícitamente en el plan de manejo, y deberán ser claramente demostrados en la implementación del plan. 10.2 El diseño y planeación de las plantaciones deberá promover la protección y conservación de los bosques naturales, y no incrementar las presiones sobre los bosques naturales. Acorde al tamaño de la operación, debe tomarse en cuenta para el diseño de la plantación, los corredores de la fauna silvestre, la protección de los cauces de ríos y un mosaico de rodales de diferentes edades y períodos de rotación. La escala y la planeación de los bloques de plantación debe estar de acuerdo con los patrones de los rodales encontrados dentro de su paisaje natural 10.3 Se prefiere la diversidad en la composición de las plantaciones, para mejorar la estabilidad económica, ecológica y social. Tal diversidad puede incluir el tamaño y la distribución espacial de las unidades de manejo dentro del paisaje, número y composición genética de las especies. clases de edad y estructuras y tipos de productos. 10.4 La selección de especies para plantación debe basarse en las posibilidades generales del sitio y en su conveniencia para los objetivos de manejo. A fin de favorecer la conservación de la diversidad biológica, son preferidas las especies nativas sobre las exóticas en el establecimiento de plantaciones y para la restauración de ecosistemas degradados. Las especies exóticas. las cuales deberán ser usadas sólo cuando su desempeño sea mayor que el de las especies nativas, deberán ser cuidadosamente monitdPeadas para detectar mortalidad inusual, enfermedades o daños por insectos e impactos ecológicos adversos. 10.5 De acuerdo a la escala de la plantación, una proporción del área total de manejo forestal, que será determinada en los estándares regionales, deberá ser manejada de tal forma que se restaure la cobertura forestal natural del sitio. 10.6 Deberán tomarse medidas para mantener o mejorar la estructura del suelo, fertilidad y actividad biológica. Las técnicas y tasa de cosecha, el mantenimiento y construcción de caminos y vías, así como la selección de especies no debe traer como resultado la degradación del suelo a largo plazo o tener impactos adversos en la calidad o cantidad del agua o desviación sustancial de cursos de drenaje. 10.7 Deberán tomarse medidas para minimizar los daños por plagas, enfermedades, fuego y sobre la introducción de plantas invasoras. Un manejo integrado de plagas, debe formar parte esencial del plan de manejo. Siempre que sea posible, los métodos de prevención y control biológico deberán ser usados en lugar de los pesticidas y fertilizantes químicos. El manejo de la plantación deberá esforzarse para no usar pesticidas y fertilizantes químicos, incluyendo su uso en los viveros. El uso de químicos está también cubierto por los criterios 6.6 y 6.7 10.8 De acuerdo a la escala y diversidad de la operación, el monitoreo de plantaciones deberá incluir una evaluación regular del potencial de los impactos ecológicos y sociales en el sitio y fuera de él, (es decir, los efectos en la regeneración natural, sobre los recursos hídricos y la fertilidad del suelo y los impactos sobre el bienestar social y los beneficios sociales), además de los elementos tratados en el principio 8, 6 y 4. No deberán plantarse especies a gran escala hasta que las pruebas locales y/o la experiencia hayan mostrado que éstas están ecológicamente bien adaptadas al sitio, que no son invasoras y que no tienen impactos ecológicos negativos significantes sobre otros ecosistemas. Se dará atención especial a los asuntos sociales de la adquisición de tierras para plantaciones, especialmente a la protección de los derechos de los pobladores de la localidad en cuanto a la tenencia, uso o acceso. 10.9 Las plantaciones establecidas en áreas convenidas de bosoues naturales después de noviembre de 1994, normalmente no calificarán para la certificación La certificación podrá permitirse en circunstancias donde se presenten a los cerfificadores pc-ebas suficientes de que los administradores/propietarios no son responsables directa o indirectamente de dicha conversión.» 5. Criterios de evaluación de plantaciones de PINFOR «Los parámetros técnicos a evaluar en plantaciones, tal como se indica en el Artículo 28 del Reglamento del PINFOR serán: a) Área: b) Sobrevivencia: c) Fitosanidad. d) Medidas de protección contra incendios; e) Labores culturales. 5.1 Parámetros de Evaluación de Proyectos 5.1.1 Área. El área evaluada en el campo deberá ser el 100% del área propuesta en el plan de reforestación. El incentivo se otorgará solamente para el área plantada y que cumpla con los parámetros a evaluar 5.1.2 Sobrevivencia. Para efectos de evaluación, se entenderá por sobrevivencia, la cantidad de plantas que llegan con vida al final de cada año, tomando como punto inicial la fecha de plantación. Se aceptara como índices mínimos certificables los siguientes: Al final del primer año: Al final del segundo año: Al final del tercer año: Al final del cuarto año: 85% de la densidad final 80% de la densidad final 75% de la densidad final 75% de la densidad final Los cuales aplican para proyectos que no requieren raleos en los primeros cuatro años. Para los siguientes no se evaluará sobrevivencia. 5.1.3 Fitosanidad. Con fines de evaluación, se refiere a la cantidad de plantas vivas por unidad de área, expresada en porcentaje, que se encuentra libre de daños irreversibles por plagas y enfermedades. El límite mínimo certificable de plantas sanas por hectárea será del 75% de la densidad correspondiente al año de evaluación. 5.1.4 Medidas de protección contra incendios. Con fines de evaluación, se refiere al establecimiento de medidas de protección tendientes a prevenir daños causados por incendios forestales (brechas y rondas corta fuegos). Se evaluarán conforme las medidas de longitud, anchura, ubicación especificadas en el plan de reforestación y deberán ser ejecutadas en un 100% al momento de la evaluación. 5.1.5 Labores Culturales. Con fines de evaluación se refiere a la ejecución de las actividades de limpieza de la plantación para eliminar la competencia por luz, 15 humedad, nutrientes y espacio ocasionada por malezas a la plantación. Deben estar realizadas en un 100% conforme a lo planificado yen función de las condiciones ecológicas de las especies, al momento de la evaluación. 5.2 Parámetros para aprobación de Proyecto" Para la toma de decisiones técnicas en la aprobación de proyectos de reforestación, el técnico del INAS deberá basarse en los siguientes criterios: 5.2.1 Ubicación del proyecto con respecto a áreas prioritarias.: Objetivo principal del proyecto. Producción de madera en troza, o postes de alumbrado, madera para pulpa y/o astillas Producción de madera para leña, postes para cerco, para tutores o construcciones rurales, producción de semillas Producción de servicios ambientales 15 puntos 10 puntos 5 puntos 5.2.2 Especie principal propuesta en el plan. Recibirán prioridad las especies que se encuentren dentro del listado vigente de especies prioritarias para el INAB y que coincidan con las áreas prioritarias para cada especie. La asignación de punteos se hará con base en la siguiente escala: Especie prioritaria en área prioritaria 15 puntos Especie prioritaria fuera de área prioritaria 10 puntos Especie no prioritaria en área no prioritaria o especie prioritaria en área no prioritaria 5 puntos 5.2.3 Distancia del proyecto a la industria forestal más cercana. Aquí se calificará mejor a un proyecto que esté más cerca de la industria forestal en el área. La escala será la siguiente: Distancia a la industria forestal más cercana (km) 0 - 50 51 - 100 + de 100 10 puntos 5 puntos 0 puntos 5Se incluyen en esta categoría los proyectos de reforestación por manejo de la regeneración natural. 5.2.4 Tecnología de producción. Este aspecto se calificará priorizando aquellos proyectos que planteen en el plan de reforestación, un uso de tecnología mejorada6 en una o más de las siguientes fases del proceso productivo: 1) Procedencia de la semilla 2) Producción de plantas; 3) Tipo de recipiente de la planta; 4) Plantación; 5) Fertilización; 6) Control de plagas y enfermedades_ Los proyectos serán priorizados, de acuerdo a la siguiente calificación- Proyectos con tecnología mejorada en 3 o más fases 15 puntos Proyectos con tecnología mejorada en 1 ó 2 fases 10 puntos Proyectos sin tecnología mejorada 5 puntos 5.2.5 Accesibilidad. Se evaluará este criterio tomando como base la existencia y calidad de las vías de comunicación desde el área del proyecto hacia la carretera asfaltada más cercana La puntuaciór4e hará siguiendo la escala que se detalla a continuación: O < 50 km, terracería y transitable todo el año < 50 km, ten-acería y transitable sólo en verano 51 < 100 km, ten-acería y transitable todo el año 51 < 100 km, terracería y transitable sólo en verano + de 100 km, terracería y transitable todo el año + de 100 km, terracería y transitable sólo en verano 10 puntos 8 puntos 6 puntos 4 puntos 2 puntos O puntos 5.2.6 Experiencia nacional en plantación de la especie principal a utilizar. Este criterio se calificará tomando en cuenta la experiencia existente en el país en la ejecución de proyectos con la especie principal propuesta. De esta manera, la puntuación será asignada de acuerdo a la siguiente escala: Bastante experiencia con la especie: existe conocimiento que en el país se han plantado más de 2000 hectáreas con la especie en los últimos diez años: 10 puntos Poca experiencia con la especie: existe conocimiento que en el país no se han plantado más de 2000 hectáreas con la especie: 5 puntos Ninguna experiencia con la especie: existe conocimiento que en el país prácticamente no existen plantaciones con la especie: O puntos 6 Aquella tecnología que supera a la tradicional en cuanto a ahorro de tiempo y dinero, y en el incremento de la producción 17 5.2.7 Existencia de un mercado nacional e internacional establecido para los productos a obtener con la especie principal propuesta. Este criterio se refiere al mercado asegurado que la especie presenta en el pais yen el extranjero De esta manera. aquellas especies que cuenten con un mercado actual y futuro seguro, recibirán una mayor calificación. así Mercado seguro Mercado incierto No existe mercado 5.2.8 Calificación según criterios Proyectos con prioridad 1. Proyectos con prioridad 2: Proyectos con prioridad 3- 15 puntos 10 puntos 0 puntos Proyectos con 85 a 100 puntos Proyectos con 70 a 84 puntos Proyectos con menos de 70 puntos» 6. Pinus caribaea Morelet Pino caribeño Pinus caribaea Morelet, conocido comúnmente como pino caribeño o como Caribean pine (en inglés), es el único pino tropical que crece de manera natural a bajas elevaciones. Es un árbol majestuoso y alto que crece rápidamente y produce una madera resinosa útil para la producción de maderaje y productos de papel. El pino caribeño se cultiva extensamente en plantaciones a través de los Trópicos húmedos (Borota, 1971:45). 6.1 Area de Distribución Natural y de Naturalización. El área de distribución natural del pino caribeño es una serie de poblaciones aisladas por la mayor parte del Caribe y el Este de América Central (Lamb, 1950). Las poblaciones al extremo norte de su distribución se encuentran en el área de las Bahamas (hasta la latitud 27°N.): Grand Bahama, Great Abaco, New Providence y Andros, a la vez que en tres pequeñas islas del grupo Caicos. Otras poblaciones se encuentran en las montañas del oeste de Cuba y en la Isla de Pinos (Cuba). Las poblaciones sobrantes se encuentran en Nicaragua, Honduras y Belice, con pequeñas poblaciones aisladas en Guatemala y Quintana Roo, México (Plumptre, 1984:36). Su distribución se extiende al sur hasta la latitud 12°N. en Nicaragua. 6.2 Clima. En América Central, la especie crece en las siguientes zonas de vida (Holdridge, 1967:69): bosque tropical seco, bosque tropical húmedo, bosque premontano húmedo y bosque premontano muy húmedo (Borota, 1971:40). En el Caribe, los rodales nativos se encuentran confinados casi por completo a la zona de vida del bosque subtropical húmedo. 6.3 Suelos y Topografía. Dentro de ciertos límites climáticos aceptables, el pino caribeño es notablemente insensible a las condiciones del suelo. A pesar de que esta especie crece mejor en suelos fértiles, puede crecer bien en tierras agotadas de nutrientes y erosionadas, tales 18 como los campos petroleros. En Cuba y la América Central, el pino caribeño crece en suelos intensamente ácidos o ligeramente ácidos (pH de 4.5 a 6.5). Los árboles de fuentes centroamericanas crecen de manera pobre o mueren en suelos con un pH arriba de 7.0. El pino caribeño puede crecer de manera aceptable en suelos que tienen subsuelos saturados por parte del año, pero no prosperará en los sitios pantanosos. La mayoría de los sitios nativos tienen una topografía moderada, pero las cuestas escarpadas no presentan ninguna dificultad en particular para la especie (Peña et al, 1981:41), 6.4 Etapa del Brinzal hasta la Madurez 6.4.1 Crecimiento y Rendimiento. El crecimiento en altura durante los primeros 20 años varía entre 075 a 1.5 m por añó. El crecimiento en altura disminuye después de los 15 a 25 años, y puede llegara a alcanzar una altura máxima de 30 a 40 m en buenos sitios. Se pueden esperar unos diámetros a la altura del pecho (d.a.p.) máximos de 0.5 a 1.5 m, dependiendo de la calidad del sitio. Los incrementos en volumen anuales al presente en rodales naturales previamente cosechados por selección en Nicaragua, varían desde cerca de 2 a 8 m3 por hectárea por año. Los rodales naturales sin manejar en Honduras, situados en suelos demasiado pobres para la agricultura, producen al presente de 2.5 a 3.0 m3 por hectárea por año. Con un buen manejo, se pueden esperar unos rendimientos de 6 a 11 m3 por hectárea por año (FAO, 1968:46). Los incrementos en rodales similares en Cuba y las Bahamas pueden ser tan bajos como de 1.4 m3 por hectárea por año (Bega et al, 1962:14). 6.5 Usos. La albura del pino caribeño es amarilla clara, contrastando con el duramen de color de pardo dorado a pardo rojizo. Los anillos son evidentes y claramente delimitados. Pueden también haber anillos falsos (comunicación electrónica de Clerk Lantz, 2002). La textura de la madera es de mediana a un tanto tosca y la fibra es recta. La madera tiene un lustre mediano y la madera de compresión está con frecuencia presente. La densidad es un determinante crítico de la calidad de la madera. La densidad del pino caribeño varía con la proporción de la albura y el duramen, la cantidad de madera juvenil hacia el centro y el porcentaje de resina depositado en la madera. La densidad del pino caribeño varía de menos de 0.3 g por cm3 hasta más de 1.0 g por cm3 en material saturado de resina (Salazar, 1982:12). Las densidades de la madera en la madera comercial varían por lo común entre 0.4 y 0.7 g por cm3. En la madera no saturada de resina, la tasa de crecimiento es el mayor determinante de la densidad de la madera. La variedad hondurensis, de más rápido crecimiento, tiende a tener una densidad menor que las variedades caribaea y bahamensis (Salazar, 1982:15). Las densidades de la madera en los árboles de plantacion de rápido crecimiento en Brasil varían entre 0.35 y 0.41 g por cm3 . La procedencia, el sitio y las diferencias genéticas entre árboles pueden tener una influencia considerable sobre la densidad de la madera (Houkalr, 1981:39). La madera de pino 19 caribeño creciendo naturalmente con un contenido de humedad del 12 por ciento tuvo una resistencia al doblado de 1,173 kg por cm2 , un módulo de elasticidad de 157.000 kg por cm2 y una fortaleza máxima a la compresión de 600 kg por cm" (Wangaar et al 1955 64). Existen muchos usos para la madera del pino caribeño. La madera aserrada es el uso principal; sin embargo, debido a la alta variabilidad en la fortaleza. la madera aserrada deberá ser usada sólo en la construcción de productos sujetos a bajo estrés, tales como forros, tabiques soleras, pisos y cubiertas (Salazar, 1982:15). Entre otros usos se encuentran cajas. postes tratados, pértigas. muebles de bajo costo y juguetes. Debido a su durabilidad, la madera saturada de resina es aún popular para cubiertas de botes. Se reporta que la madera es adecuada para tnplex. tablas de lana de madera y cemento y tableros de partículas (Chudnoff, 1984:19). La viruta del pino caribeño es adecuada para varios tipos de pulpa, excepto para pulpa de disolución (Salazar. 1982:16). La viruta para pulpa se produce en Brasil, Australia, América Central y África a partir de esta especie. La madera del pino caribeño se usa de manera limitada para leña, leña para iniciar fuegos, para la manufactura de carbón y como antorchas. El valor calórico en bruto (en base al peso en seco) del pino caribeño es de 20,298 kJ/kg (Harker et al, 1982). El valor variaría de manera considerable de acuerdo al contenido de resina de la madera muestreada. En América Central, se extrae resina de esta especie (Plumptre, 1984). El tanino extraído de la corteza del pino caribeño es adecuado para curtir cuero. Se obtiene un rendimiento del 5% al 10% de la corteza molida, dependiendo del método de extracción usado, la edad del árbol y la variedad de la especie. La corteza de árboles de 15 años de edad en varios países alrededor de la Cuenca del Caribe varió entre el 13 y 21% del volumen al d.a.p. (Liegel et al, 1985:47). El pino caribeño se usa como una especie ornamental y como un árbol de sombra, en parte debido a su rápido crecimiento y a su adaptabilidad en la mayoría de tipos de suelo, incluyendo el relleno parcialmente compactado. Algunos consideran la constante caída de las agujas foliares como una molestia. La especie también se planta extensamente para estabilizar y restaurar sitios erosionados y agotados de nutrientes (Peña et al, 1981:68). 7. Pinos maximinoi Arbol de 15 a 30 metros de alto con corteza lisa durante mucho tiempo; ramas numerosas y erguidas, formando una copa redondeada; ramillas frágiles, con largos entrenudos, moreno-rojizos o amarillentas y lustrosas, con las huellas de las brácteas espaciadas y poco marcadas. Hojas en grupos de 5 de 20 a 28 cm de largo, muy delgadas, flexibles y colgantes, de color verde claro con tinte amarillento, brillantes, triangulares y aserradas. Vainas persistentes, anilladas, de 15 a 18 mm y de color castaño. Conillos oblongos o suboblongos, atenuados en ambas extremidades, de color moreno rojizo, laterales, en grupos de cuatro a cinco, con escamas gruesas, armadas de una punta gruesa y roma, dirigidas hacia el ápice. Conos oblongos o largamente ovoides, aplanados o atenuados en la base, asimétricos y oblicuos de unos 7.5 cm de largo, de color moreno rojizo claro; caedizos, en grupos de cuatro o cinco, sobre pedúnculos oblicuos y encorvados, de unos 15 mm que quedan con el cono al caer éste. Escamas delgadas y débiles, de 20 a 22 mm de largo por unos diez de ancho. de ápice redondeado o irregularmente anguloso. Umbo casi cuadrangular apófisis rugosa y apalastada. con quilla débil. Cúspide pequeña o poco patente, que remata en una punta corta y pronto caediza Semilla negruzca, casi triangular, de 6 a 7 mm, con ala amarillenta, de 18 a 20 mm de largo por 6 a 7 de ancho (Nuñez, 1986:79). Se le conoce como Pino candelillo, su distribución abarca desde el Sur de México atravesando la cadena volcánica de Guatemala hasta el noroeste de Nicaragua. Su rango altitudinal varía entre 1500-2800 msnm En su hábitat natural se encuentra asociado a bosques de enano. Es considerada pionera en bosques subtropicales y bosques nubosos de Mesoamérica En bajas altitudes. crece asociado con P oocarpa. Al parecer exige temperaturas calientes y necesita alguna humedad. Se reporta fundamentalmente en la zona de vida de Bosque Muy Húmedo Subtropical frío. A continuación se presentan variables relacionadas a su hábitat (INAB. 1999:1). Variable Intervalo de acción Elevación 1600-2400 msnm Precipitación 1000-2400 msnm Profundidad del suelo 15 cm PH 4.5-7.5 Texturas de suelo . .... _ Franco arenoso, Franco arcilloso uen e: , Su distribución natural en Guatemala se encuentra en Afta Verapaz, Quiché y en sitios con buen suelo y precipitación abundante y clima subtropical. El uso de la especie es múltiple tanto en la construcción como en la carpintería. La madera es liviana, blanda, de color amarillento. (Nuñez, 1986). La altura del árbol varía de 25 a 30 m. El tronco es derecho, raras veces es algo encorvado. Se han reportado rendimientos entre 15-20 m3/ha para turnos entre los 25 y 30 años en la producción de madera de aserrío (Nuñez, 1986:79). Entre sus usos se encuentran: Artesanía, artículos torneados, bancos, cajones acústicos, canales, carpintería generales, construcciones livianas, cortinas , ebanistería, ebanistería, embalajes, jaulas, juguetes, madera aserrada, mesas , molduras, muebles, palillos, plataformas, puestas, revestimiento, sillas, sistemas estructurales tejamanil etc. (Dataforg, 1999:Nd). El manejo de este pino para producción de resina, principal producto no maderable que de éste se obtiene, no es muy específico. Generalmente se restringe a cortar caras de forma tal que el corte cause la menor perturbación al árbol, aplicación de estimulantes y actividades que fomenten la buena sanidad de las caras. La sección sobre resina presenta un resumen del manejo específico del arbolado para la obtención de este producto. En cuanto a manejo maderable. no hay referencias, dado que la especie no ha sido estudiada en el país. Se sabe que su semilla tiene en promedio 47,000 semillas por kg y que es de mediana viabilidad. La resina se extrae de la corteza de los árboles siguiendo alguno de los procedimientos más comunes. Algunos estudios estiman que la producción de resina de esta especie varía entre 2.4— 3.1 kg por cara por año (SEMAR. 2001:2) III. METODOLOGÍA 1. Area de acción: Las áreas específicas en donde se concentra la mayor cantidad de plantaciones se encuentran en Alta y Baja Verapaz, Petén. e Izabal En menor grado existen proyectos aislados en los departamentos de Sololá, Sacatepéquez, Chimaltenango, Guatemala y Esc..untla, 1.1 Zona de Vida: Bosque húmedo Montano bajo, bosque húmedo Montano , bosque templado, bosque muy húmedo Montano bajo y alto. Bosque tropical cálido, bosque subtropical cálido. 1.2 Descripción por departamento 1.2.1 Alta Verapaz. Departamento que colinda al norte con el departamento de Petén, al este con el de Izabal; al sur con los de Zacapa y Baja Verapaz, al oeste con Quiché. Tiene un área aproximada de 8,696 km2 El territorio que abarca el departamento, especialmente en su parte norte es sumamente quebrado. Los grandes embudos que forman las cordilleras, cerros y numerosas hondonadas, en su mayor parte de terreno tipo Karst, presentan el aspecto único de que no tienen salidas naturales, terminando generalmente el embudo en siguanes o barrancos, que por lo general sirven de resumidero a las aguas pluviales. Debido a su configuración variada y a sus diferentes alturas, existen condiciones de clima que van desde las tierras bajas en la región de Panzós hasta las altas de Tactic, con muchas alturas intermedias hacia la parte norte, donde lo montañoso desciende hasta las llanuras de El Petén. 1.2.2 Baja Verapaz. Departamento con área aproximada de 3,124 km2. Colinda al norte con el de Alta Verapaz, al este con el Progreso, al sur con los de Guatemala y Chimaltenango, al oeste con Quiché. Los datos del Observatorio Nacional correspondientes a la estación Salema en la cabecera del departamento para el año de 1972 y que cubren un período de cinco años de registro dan una temperatura media anual de 22.5°C, máxima promedia de 27.3, mínima promedia de 17°C. La precipitación total fue de 789 mm con 82 días de lluvia y humedad relativa media de 70%. 1.2.3 Izabal. Departamento que en aspectos físicos es variado. El clima es cálido, las mayores alturas son las calizas de San Gil y las montañas de Grita, del Gallinero y las Sierras del Merendón y del Espíritu Santo que se elevan hasta unos 2000 msnm. 1.2.4 Petén. Departamento de área aproximada 35,854 Km2. Colinda al Norte con México, al Este con Belice, al Sur con los departamentos de Izabal y Alta Verapaz, al 22 93 oeste con México. Es atravesado por una parte de la Sierra de Chama, en donde se divide en varios ramales siendo el más conocido el de las Montañas Mayas en su lado sureste. El segundo ramal se extiende hacia el noroeste y se le conoce como Sierra del Lacandón 2. Elementos a utilizar • Dictámenes técnicos. • Manual de criterios e indicadores de evaluación de plantaciones forestales de INAB Y FSC. Código de práctica de criterios e Indicadores para plantaciones industriales en el trópico. ITTO (Organización internacional de maderas tropicales) • Hojas Cartográficos 1:250000. Encuestas para propietarios 3. Método El Método se divide en cinco áreas de acción complementadas con la encuesta 3.1 Definición de características técnicas y comportamiento Inicial. Para la definición de características técnicas, se procedió a la recopilación de datos a través de los dictámenes técnicos comprendidos entre los años 1997-2001. Las variables a extraídas son: Altura, porcentaje de sobrevivencia y porcentaje de fitosanidad, asi como porcentaje de labores culturales (incluye medidas de protección contra incendios), densidad y tipo del sistema de plantación. Se efectuaron promedios para cada variable. A la vez se extrajeron las coordenadas de ubicación, el piso altitudinal, nombre del propietario, extensión del proyecto en hectáreas El geoposicionamiento de las plantaciones se realizó por medio de GPS (Global posicitional System) y luego el Programa ArcView® . La procedencia de la semilla y el objetivo de las plantaciones se recabaron por medio de una encuesta dirigida a propietarios. La división de la información se realizó por regiones administrativas definidas por INAB. Para Pinus maximinoi se definieron las siguientes regiones: II (Alta y Baja Verapaz); 111 (3.4 El Progreso); I, V, VI VII, definida como Centro Occidente (Guatemala, Sacatepéquez, Chimaltenango, Sololá y Huehuetenango). Para Pinus caribaea, se definieron las regiones 111, (3.1 Izaban, VIII (El Petén) y 11(2.3 Alta Verapaz). 3.2 Deficiencias Técnicas en Términos de Certificación. Se elaboró un análisis comparativo enlistando los principales criterios de evaluación y establecimiento de plantaciones forestales por parte de INAB y las normas genéricas del FSC, contenidas en los principios del 1 al 9 y con especial atención en el No. 10, para la certificación de plantaciones forestales. El análisis se complementó con criterios e indicadores para el desarrollo sostenible de plantaciones forestales avalados por el Center for International Forestry Research (Centro Internacional de Investigación Forestal). La evaluación se hizo a nivel nacional para ambas especies. 3.3 Determinación del Estado actual de plantaciones de PINFOR en Términos de Certificación. Con los datos obtenidos en la caracterización técnica, se hizo un cuadro comparativo enlistando los subindices del principio 10 de FSC y el nivel de cumplimiento por parte de las plantaciones de ambas especies. Para la determinación de información referente a la proporción de área total de manejo dedicada a restaurar la cobertura forestal natural del sitio. métodos de manejo integrado de plagas, planeación de la plantación en base a rodales encontrados en el paisaje natural y la consideración sobre la evaluación de los impactos ecológicos, se elaboró una encuesta, (ver Anexo 1), a propietarios. Para la encuesta, se tomó una muestra en función de la fórmula de Yamal (Villatoro, 2000:19): n = Ni(N*E2)+1 donde n = muestra; N = Población; E = Confiabilidad. Con un intervalo de confianza del 85%. Los datos fueron divididos tal y como se explicaron en el apartado 3.2. La encuesta se efectuó en las diferentes entregas de Incentivos forestales en las áreas de interés. 3.4 Análisis de Crecimiento Inicial. Para la determinación del crecimiento inicial , se seleccionaron las plantaciones establecidas entre los años de 1997-2000. Se establecieron las variables cualitativas de forma codificada en, código binario, tales como textura inferior, textura superior . Las variables cuantitativas evaluadas fueron: precipitación media anual, precipitación media en época seca, altura, profundidad efectiva, pH, Incremento Medio Anual, pedregosidad, pendiente y drenaje . Las últimas tres variables fueron tomadas del estudio de capacidad de uso de suelo. Se realizó un análisis de Correlación entre las variables evaluadas y el Incremento Medio Anual , producto del promedio de los IMAs anuales durante los años de crecimiento, a través del programa SPSS® versión estudiantil. En función de las correlaciones, se establecieron tres categorías de sitio siendo: Alto, medio y bajo, y se generaron gráficas por medio de regresiones de la dispersión de la altura por año. Los datos no fueron divididos en regiones. 3.5 Visitas de campo. Se efectuaron visitas de campo a plantaciones de Pinus maximinoi en las región de las Verapaces y Chimaltenango. En ellas, se rectificaron las variables en estudio y se identificaron problemas actuales que poseen las plantaciones. Para Pinus caribaea, se visitaron plantaciones en Poptún, Petén. IV. ANÁLISIS Y RESULTADOS 1. Características principales de las plantaciones de Pinus maximinoi 1.1 Distribución de las plantaciones bajo un contexto Histórico. Pinus maximinoi tiene una tendencia creciente en área plantada. Dicha tendencia se centra específicamente en la región II con un área plantada cue supera las 1600 ha. Es importante considerar que tanto el área plantada como el número de proyectos tienen características ampliamente relacionadas con temas de tipo histórico de la región en cuestión. Aunque el rango de distribución para la especie podría abarcar amplias zonas en el altiplano siendo éstas, además estratégicas en términos de recarga hídrica, se han establecido muy pocas plantaciones, que en comparación con la región de las Verapaces, la hacen no significativa en función del área plantada. La dinámica del altiplano indica que el factor tierra no resulta abundante, sumado a esto la incerteza jurídica en la propiedad de la tierra, lo hace un factor aún más limita/Ate. La existencia del minifundio puede ser una razón de mucho mayor peso que incide directamente en el área plantada para dicha región. En el caso de las Verapaces, se dan condiciones particulares referidas a un aislamiento geográfico y cultural así como la enorme potencialidad de sus recursos humanos y naturales. La dinámica histórica de las Verapaces muestra que la introducción del cultivo del café en el siglo XIX junto con la revolución de 1871, que abrió al país a las conientes del capitalismo occidental, produjo una redistribución de tierras, reduciendo las tierras de propiedad comunal perteneciente a los indígenas. Mccreery (1987:41) presenta un esquema analítico completo en el cual puede apreciarse cómo el despojo de que son víctimas los indígenas se complementa y convalida con la ideología del progreso. Ya sin tierras y con un minifundio artificioso, el indígena tiende a utilizar el único recurso de su fuerza de trabajo y acepta desde entonces su desplazamiento estacional a fincas de café. En la actualidad en las Verapaces, existe poca incerteza jurídica en la propiedad de la tierra, el minifundio es de un nivel bajo y se distribuye, en su mayoría, dentro de la población indígena. Paradójicamente, la política de introducción del café ha favorecido el establecimiento de plantaciones en la región, por un lado las condiciones de latifundio y por el otro una clase indígena sin tierras, con un desempleo alto, que proporciona mano de obra barata para la realización de actividades. En resumen, es posible que el desarrollo de las plantaciones forestales sea favorecido a costa de un supuesto desarrollo histórico para la elite cafetalera que necesitó del activo subdesarrollo de la posición económica y social de la mayoría indígena (Rojas, 1990:71). Desde un perfil económico, el hecho de tener un mercado forestal basado en pino así como las exigencias del mercado local y el mercado centroamericano, principalmente El Salvador, hacen que dicho género se convierta en una opción por sus oportunidades de venta. Aunque ciertamente existe un amplio mercado para especies latifoliadas, los procesos de tecnología que atraviesa la industria local carecen de una capacidad instalada apta para un corte y proceso de la madera y aunque existen numerosas empresas que laboran en dicha área, la inversión en términos económicos es mucho más alta que en el proceso del pino. El mercado local tiende a ser poco exigente en términos de calidad por lo que los procesos industriales siguen en la 25 26 precariedad. Dadas las condiciones antes mencionadas, el pino se presenta como una madera cuyo proceso no requiere de altos niveles de tecnología ni costos y además, la calidad de la madera no es determinante porque por un lado, se utiliza en procesos ajenos a la calidad como lo es la construcción y por el otro, un mercado local acepta todo tipo de defectos en la madera porque no está dispuesto a pagar más. En síntesis, lo que hace que existan plantaciones de pino es el hecho de que existe un mercado ya establecido que aunque en términos de precios y calidades no se maneja al mejor nivel, si permite brindarle a un inversor en temas de plantaciones cierta reducción de su riesgo. La experiencia en plantaciones de P. maximinoi tanto en Guatemala como en Honduras, ha demostrado que las adaptaciones de la especie a diversos sitios dentro de su hábitat dan como resultado madera en un período de 25-30 años. 1.2 Distribución del Área. Los datos que se presentan a continuación han sido divididos por región, de acuerdo a la regionalización del Instituto Nacional de Bosques (ver tabla 1), en determinados casos cuando la regiCn representa un conglomerado grande de proyectos se presenta una segunda división por subregiones. Se han agrupado las regiones I, III, V, VI y VII en una misma sección debido a que no tienen una carga significativamente alta en número de proyectos, ni en área plantada (ver gráfica 1). Tabla 1 Departamentos que abarca cada región Región Departamentos I Guatemala II Alta y Baja Verapaz III El Progreso V Chimaltenango y Sacatepéquez VI Sololá VII Huehuetenango Tabla 2 Número de proyectos y área plantada a nivel nacional Región Número Total Área Total (ha) Porcentaje del Área I 6 54.51 2.95 II 94 1675.96 90.66 III 4 64.09 3.47 V 5 18.86 0.91 VI 2 17.78 0.96 VII 2 19.35 1.05 Total 113 1848.55 100.00 o tafilVa.ter 11 III V VI VII Región Número de Proyectos por región 100 80 Número de Proyectos 60 40 E3 No. Proyectos 7-- 201 Gráfica 1. Obsérvese la abrumadora diferencia entre la región II y las demás regiones. La dinámica de las hectáreas plantadas anualmente, muestra un aumento a partir del año 1997. Dicho aumento está relacionado ampliamente con la consolidación a través de los años del Programa de Incentivos Forestales del INAB. Se observó una disminución del área plantada (ver tabla 2 y gráfica 2), en el año 1999, debida posiblemente a los incendios forestales del año 1998, catalogados como los más severos de la década. Sin embargo, otra hipótesis indica que la disminución pudo deberse a una relación amplia entre la extensión promedio de tierra por propietario y las hectáreas de plantación. Es posible que dadas las características del riesgo y la incertidumbre politica del país, muchos propietarios incluyeran sólo una parte de sus tierras a la introducción de PINFOR, y a medida que el programa fue ganando credibilidad se fue introduciendo toda su área hasta que muchos propietarios pudieron haberse quedado sin tierra apta para la especie para seguir sembrando. Es posible que haya ciertas relaciones entre el aumento del área plantada de una especie y la disminución de otras. De cualquier forma, la tendencia mostrada por la especie tendrá un límite en años próximos cuando las características climáticas aptas para el desarrollo de la especie estén ocupadas. Por ello, sería interesante incorporar estrategias para abrir nuevas áreas que, además de su potencial forestal, puedan brindar todo tipo de extemalidades positivas no cuantificables bajo el modelo de desarrollo actual poco sostenible. Hectáreas plantadas anualmente 600 500 N co 400 g 300 A ca 200 100 • Hectáreas ' • 1995 1996 1997 1998 1999 2000 Año Gráfica 2. Obsérvese el aumento en la pendiente de la gráfica a partir de la creación del Programa de Incentivos Forestales del INAB en 1997. Las hectáreas plantadas anualmente son codificadas de acuerdo a su edad. Para plantaciones de un año, se le nombra establecimiento; para el segundo, se denomina mantenimiento 1; para el tercero, mantenimiento 2; y así sucesivamente. Aunque el programa empezó en el año 1997, existen algunos proyectos absorbidos por el mismo que ingresaron en etapas superiores al establecimiento (ver tabla 3). Tabla 3 Número de proyectos y área plantada anualmente. Región Establecimiento (2000) Mantenimiento 1 (1999) Mantenimiento 2 (1998) Mantenimiento 3 (1997) w Mantenimiento 4 (1996) Mantenimiento 6 (1995) I 3 2 1 II 39 17 26 11 0 1 III 0 1 2 1 0 0 V 1 4 0 0 0 0 VI 1 1 0 0 0 0 VII 2 0 0 0 0 0 Total 46 23 28 12 0 1 Área Total (ha) 596.39 388.46 535.772 284.93 0 45 La distribución del área plantada en función deltamaño del proyecto se definlo en Ves categorías: de 2-15 ha, de 15-45 y mayor de 45 ha. La tabla No. 4 muestra la presencia de una mayor cantidad de hectáreas en el rango de 15-45ha. Esto se vincula con las características de la región de las Verapaces, planteadas anteriormente. La mayor área plantada en dicho rango puede indicar la presencia de fincas cafetaleras ocupando las extensiones grandes de tierra. Se podría esperar en el futuro una mayor incorporación de dichas tierras al sector forestal aunque no 28 Distribución del área por categoria de propietario 700.0 600.0 500.0 Área Ha 400.0 300.0 200.0 100.0 0.0 15-45 mayor de 45 1111Región II ■ Región III ■ Región V E3 Región VI ■ Región VII Extensión finca (ha) 29 necesariamente al Programa de Incentivos Forestales. Se encontró un mayor número de hectáreas plantadas por individuo. El análisis muestra que la región no se caracteriza por grandes extensiones de tierra, pero tampoco se encuentra dividida en pequeñas unidades. La formación de asociaciones debe ser el punto medular para fortalecer el ingreso a mercados de madera y certificación forestal (ver gráfica 3). Tabla 4 Número de proyectos y área plantada en función del tamaño del proyecto Extensión Proyecto (ha) Número de Proyectos Área (ha) Porcentaje del Área plantada C 2-15 77 542.7 29.36 15-45 28 ...-- 817.9 48.80 Mayor de 45 8 487.95 29.11 Total 113 1848.6 100.00 Gráfica 3. Distribución del área plantada de acuerdo a la extensión del proyecto por región. Se establecieron categorías para determinar la cantidad de área plantada de acuerdo al tipo de propietario: Empresas, Comunidades y Municipalidades, e Individuales. El impacto de cada categoría a largo plazo no está bien definida en la actualidad, generalmente los grandes propietarios cuentan con objetivos claros y capital de inversión. Por otro lado, la existencia de un área plantada por comunidades y municipalidades es favorable ya que se involucra a un sector social marginado y se proveen de una serie de servicios del bosque. Es posible que en el corto plazo, se aumente la cantidad de propietarios mayores de 45 ha aunque eso dependerá de otros Distribución del área por tipo de propietario Ha plantadas 19 Área Ha Empresas Comunidades Individual Tipo propietario sectores económicos (como el café) y sus interrelaciones con el sector forestal asi como del clima de inversión del país y el seguimiento de la política forestal. Las comunidades y municipalidades poseen un área plantada considerable (ver tabla 5). Sin embargo, en muchos casos la distribución del área dentro del proyecto tiene características particulares. El área total generalmente se distribuye en pequeños segmentos no agregados, lo que procede de una serie de parches (ver gráfica 4). En términos económicos de producción forestal, el modelo planteado es deficiente debido a que no se asegura un objetivo forestal claro y el objetivo principal del incentivo se reduce a un aporte económico, cuyo monto no será utilizado en actividades de manejo forestal y, hasta cierto punto, carece de orden aparente, sin embargo, genera una serie de externalidades positivas en el ámbito social y ecológico. Tabla 5 Distribución del Írea de acuerdo al tipo de propietario Región Empresas Comunidades o Municipalidades Individual I 30 0 25.71 II 266.8 551.66 857.55 III 57.03 0 7.062 V 0 0 18.86 VI 0 17.78 0 VII 0 0 19.35 IX 14 0 0 Total 367.83 569.44 928.532 Gráfica 4 Los propietarios individuales ocupan el primer lugar en área plantada. Es interesante observar que las comunidades superan las 600ha plantadas. 31 1.3 Objetivos, Semilla y Tecnologia de Plantación. La encuesta realizada permitió obtener información básica acerca de las características de las plantaciones de Pinus maximinot El objetivo principal de las plantaciones representado por el 66.67% al nivel de confiabilidad del 85%, es el aserrío (ver tabla 6). En casos aislados que representan un 6.67% para la región II muestran un objetivo de conservación. Generalmente, este tipo de propietarios son asociaciones no lucrativas con extensiones de tierra grandes y que ven el incentivo como un ingreso económico que no será invertido directamente en los cuidados de la plantación (ver gráfica 5). Esta tendencia indica que la creación de una masa forestal crítica en el largo plazo está latente, pero en el futuro es importante que los propietarios sepan los diversos servicios que brinda el bosque y a través de los cuales pueden recibir ingresos mucho más altos que los provenientes de actividades propiamente de aprovechamiento y madera de aserrío. Hay que recordar que el precio internacional del pino no es altamente atractivo sobre todo cuando en el mercado existen numerosos competidores que generaIngente son paises desarrollados. Tabla 6 Objetivo principal de las plantaciones' Región Aserrio Postes Leña Conservación Otros Ninguno II 66.67 O 0 6.67 0 26.67 111,V,VI,VI1 66.67 0 0 16.67 0 16.67 % Promedio 66.67 0.00 0.00 9.52 0.00 23.81 Gráfica 5. El aserrío es el objetivo principal de plantaciones de Pinas maximinoi, pero queda por definir, ¿qué tanto conocen los beneficiarios del PINFOR acerca de otros usos de bosque o de los servicios que brinda el mismo? Datos obtenidos a través de encuesta. Se han agrupado las regiones III, V, VI, VII ya que cuentan con un número de proyectos significativamente menor a la región II. 32 Un elemento importante en el éxito o fracaso del PINFOR, es la selección de semilla. De ella depende gran parte de la calidad de madera que se está cultivando. Se observa en la tabla 7, que la gran parte de la procedencia de la semilla proviene de viveros locales o colectas personales. Esto indica que un gran porcentaje de la semilla no tiene ningún respaldo genético, por lo tanto una calidad desconocida (ver tabla 7). Además, no existe un plan de mejoramiento genético forestal bien definido. Es importante considerar que aunque se esté generando una masa crítica forestal, si no se cultiva con semilla de calidad se puede estar cometiendo un error que se observará a través de los años, con la presentación de características indeseables en los árboles que en su momento pudiesen impedir una eventual exportación. El Estado como ente financiador debe exigir que se plante con semilla de calidad. El problema de fondo es que un proceso de certificación no es un proceso que de resultados en el corto plazo, por lo que el Estado debe propiciar los mecanismos, para que "a largo plazo, se desarrollen, plantaciones con base en material genético certificado. Tabla 7 Procedencia de la semilla Región BANSEFOR Empresas Privadas Colecta Personal Vivero local Cooperativas Otros II 29.41 5.88 5.88 23.53 11.76 11.76 III, V, VI, VII 28.57 14.29 0.00 42.86 2.00 14.29 Total 28.99 10.08 2.94 33.19 6.88 13.03 Es importante mencionar que se encontró en gran proporción el monocultivo de pino (ver tabla 8). En dos plantaciones, se encontró asociado con Liquidambar styradflua. Debido al desconocimiento del comportamiento en plantaciones asociadas con otra especie, es difícil realizar un análisis objetivo. La especie es pionera en los bosques nubosos subtropicales. Esto podría indicar que posee pocas asociaciones con otras especies. A bajas altitudes en zonas secas, se encuentra asociado con Pinus oocarpa (Farjon et al., 1997:53). Aunque de ciertas manera el monocultivo favorece el ataque de Dendroctonus sp, un buen manejo relacionado con raleos bien definidos a lo largo del turno así como el monitoreo constante a través de evaluaciones del bosque y de parcelas permanentes de muestreo, pueden reducir su efecto. Tabla 8 Tipo de asociaciones con otras especies al momento de plantar Región Rodales puros Mixto 11 93.33 6.67 II, V, VI, VII 93.33 6.67 Total 93.33 6.67 33 La tecnología de plantación utilizada es la de bolsa de polietileno. Dicho sistema representa un método tradicional que entre otras cosas. permite tener en vivero la planta por varios meses. Entre sus ventajas, está la de propiciar un prendimiento mayor ya que el ahoyado da un espacio para que las raíces no sufran un estrés alto. Sus desventajas se centran en la utilización de una gran cantidad de tierra y arena para efectuar la mezcla, y las dificultades en el transporte al lugar de siembra. Además, el rendimiento de siembra expresado como número de árboles plantados en el tiempo resulta ser mínimo debido a las actividades de ahoyado y el transporte. El contenedor, en cambio, es una tecnología nueva que facilita la plantación al ser un método compacto; sin embargo, la falta de un ahoyado adecuado puede ocasionar problemas de prendimiento y el crecimiento inicial pueda ser menor. En términos generales, el costo aumenta porque implica la bandeja y el sustrato utilizado que en su gran mayoría, es el denominado pit mos que se compone de algas marinas. Hay que tener en cuenta que muchos silvicultores prefieren comprar la semilla y elaborar sus propios viveros para bajar los costos, no importando la calidad de la semilla. El problema no es qué método utilizar sino qué semilla como ya se ha discutido. La utilización de contenedores o bandejas, implica un cambio en la dinámica tradicional, también es importante mencionar que las plántulas no pueden pasar más de cinco meses en el contenedor debido a que su espacio no es amplio en comparación con la bolsa. La tabla 9 muestra las preferencias del silvicultor a nivel de la especie. Observando la tabla 9 se pueden discernir acerca de su utilización. Tabla 9 Tecnologia de plantación Región Bolsa Contenedor II 68.75 31.25 III, V, VI, VII 83.33 16.67 Total 76.04 23.96 1.4. Características Región II. La región II abarca los departamentos de Alta y Baja Verapaz. En ella se concentra la mayor cantidad de proyectos de Pinus maximinoi a nivel nacional. Se divide en cinco subregiones, 2.1, 2.2, 2.3, 2.4, y 2.5 (ver tabla 10). A esta región se le ha dado un especial énfasis por poseer más del 90% del área plantada. El análisis por subregión permite que los resultados de la presente investigación sean más accesibles y faciliten la toma de decisiones por parte de la administración pública a cargo. Tabla 10 Municipios que abarca cada Subregión. Subregión Municipio Sede 2 1 2.2 Tactic, AV. Rabinal BV. 2.3 Cobán AV. 2.4 San Jerónimo, BV. 2.5 A Fray Bartolomé de las Casas AV. La distribución del área plantada en las distintas subregiones no es más que la cantidad de área apta para la plantación de la especie que posee cada subregión (ver tabla 11 y gráfica 6). Indudablemente, la subregión 2.1 posee una mayor área plantada debido a que sus características climáticas brindan el cobijo para la especie. Dicha aseveración es válida teniendo en cuenta que la región sobre los 1200 msnm de las Verapaces posee un conjunto de características similares que desechan la posibilidad de efectos por otras variables como l